Nuestra historia

La familia Gel es propietaria de la granja Can Gel y quien la explota: Ramon Gel, Isabel Arnó y su hijo Joan.

Parece ser que el apellido Gel viene por un pozo de hielo (gel en catalán) que había en la finca, ahora en ruinas, pero que hasta al siglo XIX fue una estructura de mucha importancia para conservar los alimentos.

Siempre ligados a esta zona de Canyamars, desde la Edad Media hasta principios del siglo XX, los Gel se dedicaron a trabajar las tierras, y los animales que tenían era solo para uso propio (carne, leche, huevos…).

Desde la Edad Media hasta hoy hemos trabajado esta tierra

La actividad lechera de Can Gel ha sido consecuencia de los cambios que se han ido produciendo en el sector, adaptándose para sacar adelante el negocio. Así, se pasó de una producción para el consumo propio los excedentes de la cual se llevaban en carro a las lecherías de Mataró, a una producción para la venta a granel a lecherías de toda la comarca y a centrales lecheras.

La venta al detalle también tuvo su momento, junto con la actividad de la granja, ya que a finales de los años 80 se comercializó la marca de leche fresca “Can Gel”, que se vendía a particulares, pequeños comercios y restaurantes de la zona.

Esta evolución de la actividad de Can Gel ha ido de la mano de los avances tecnológicos en la maquinaria, en las herramientas y los aperos agrícolas y de extracción de leche; de las mejoras en salud e higiene veterinaria, en la investigación genética, etc.